Alma y Eternidad


  • Juan 5, 11-13

    Y este es el testimonio: Que DIOS nos ha dado vida eterna
    Y esta vida esta en su hijo.
    El que tiene al hijo, tiene la vida eterna
    El que no tiene al Hijo de DIOS no tiene la vida
    Estas cosas os he escrito a vosotros
    que creéis en el nombre del Hijo de DIOS,
    para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis
    En el nombre del Hijo de DIOS.
  • En la gramática de este contexto en este pasaje, las palabras «Vida eterna» en griego eionion zoes Están en presente posesivo, y este presente posesivo incluye una consciencia eterna de la presencia de DIOS, que por lo tanto excluye el concepto del «Sueño después de la muerte».

    El que tiene al Hijo YA tiene la vida ETE NA por lo tanto nadie puede destruir esta vida que al ser eterna es continúa sin ningún período de inconsistencia.

    SanJuan11,25-26

    “Le dijo JESÚS: Yo soy la resurrección y la vida
    El que cree en mí, aunque este muerto vivirá
    Y todo aquel que vive y cree en mí
    No morirá eternamente.
    Creen esto?”

    En este contexto JESÚS está consolando a Marta de la muerte de su hermano Lázaro. Por lo tanto, las palabras «Vida» y «muerte» se refieren a esta ocasión en particular de la muerte de Lázaro. Especular que esto se refiere a una vida en un futuro escatológico es atentar contra la gramática y el contexto.

    “26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?”

    Acá le dice que el que tiene vida física “ζῶν” y Vida espiritual y vida espiritual no va a morir para siempre, pues la vida espiritual no muere y la vida física la recobrara en la Resurrección Final.

    La palabra griega para designar muerte en este versículo y en su raíz es thanatos de la cual proviene el verbo apothnesko y Vida con la palabra Bios “.ζῶν” .

    Marta en su concepción judía sabe que al final de los tiempos los muertos resucitaran. Por eso dice la Palabra que Marta en cuanto oyó que JESÚS venía salió a recibirlo y en el versículo 21 dice con algo de reproche «Si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto» frente a este recibimiento tan abrupto JESÚS responde «Tu hermano resucitará». El próximo versículo indica que Marta entendió que esto sería el día de la resurrección final, el último día y así se lo dice. Para disipar confusión JESÚS declara «Yo soy la resurrección y la vida» JESÚS en los próximos versículos y refiriéndose a Lázaro le dice a Marta que “aunque está muerto físicamente si creyó en El, NO MORIRÁ ESPIRITUALMENTE” pues Él da vida eterna. Por eso y para reafirmar estas palabras llama a Lázaro y lo resucita. Si resucito a Lázaro también hay vida eterna.

    El griego es poderoso en el versículo 26 para afirmar la vida eterna del creyente.

    En griego vida espiritual se designa con la palabra “Zoe” del verbo zac y la vida física con la palabra “bio”.  Por eso vemos dos tipos de vidas explicados en el Nuevo Testamento, una la física «Bios» que es la unión del cuerpo y del alma y la segunda la vida espiritual «Zoe» que es la comunión del alma con DIOS, estas palabras son esenciales para entender las palabras de CRISTO a Marta.

    JESÚS le asegura a Marta que a pesar de la muerte física El, JESÚS es la fuente de vida. Por lo tanto, Él es capaz de dar vida a pesar de la muerte evidente. El propósito de CRISTO en primer lugar fue consolar a Marta y qué mejor consuelo que decirle que aún después de “muerto”, El JESÚS dá vida aún después de la muerte.

    SanJuan5,25

    “Viene ya la hora, y ahora es, cuando los muertos
    Oirán la voz de DIOS y los que la Oyeren vivirán”

    La palabra griega para definir «muertos» es «nekros» que quiere decir «muerto, difunto, cadáver» y por supuesto no se aplica a la muerte espiritual, por lo tanto, está hablando de los que ya han muerto y que van a vivir por la palabra predicada.
    Pero tengamos claro que «Vida eterna» bíblicamente hablando es muy diferente de «inmortalidad». La inmortalidad va a ser restaurada después de la resurrección final, la vida eterna, la que no se acaba ya, la tenemos en JESÚS.

    IITimoteo1, 10

    “Pero que ahora ha sido manifestado por la
    Aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por el Evangelio.”

    En este versículo se ve la diferencia entre Vida «Zoen» e inmortalidad «aftharsia». La vida es restaurada en el creyente en el momento en que cree en JESÚS (1 Juan 5, 11) la inmortalidad será restaurada después del segundo advenimiento de CRISTO, como lo dice Pablo en I Corintios 15, 53 «por qué es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción y esto mortal se vista de inmortalidad»

    También en Romanos 2, 7 el apóstol distingue claramente entre «vida eterna» como una condición de conciencia cualitativa e inmortalidad que siempre se refiere a la resurrección final «vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria, honra e inmortalidad».

    Veamos Filipenses1,21-23

    21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia

    22 Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger.

    23 porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor;

    En este pasaje Pablo declara que al, que vive en Cristo, le conviene morir pues de esa forma está con CRISTO eternamente, no dice que se va a dormir o a ganar la inconsciencia, dice “ESTAR” con CRISTO» no en la resurrección final, sino en la visión beatífica.

    I Tesalonisences 4,13-18

    “Tampoco queremos que ignoréis acerca de los Que duermen, para que no os entristezcáis Como los otros que no tiene esperanzas. Porque si creemos que JESÚS murió y resucitó Así traerá DIOS con JESÚS a los que durmieron En él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor Que nosotros los que vivimos, que habremos Quedado hasta la venida del Señor
    No precederemos a los que durmieron…
    Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de DIOS, descenderá del cielo y los muertos en CRISTO resucitarán primero Luego nosotros los que vivimos, los
    Que hayamos Quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos En las nubes para recibir al señor en el aire

    Nada indica que las almas de los que han muerto estén dormidas, “dormidos” están sus cuerpos en el polvo esperando la resurrección, pero el alma viene con Cristo, luego está en el Reino.

    San Pablo es más específico en la Carta a los Efesios donde se refiere a la vida celestial de los que han sido restaurados en Cristo:

    “Estando muertos a causa de nuestros delitos, [Dios] nos vivificó juntamente con Cristo —por gracia habéis sido salvados— y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesús, a fin de mostrar en los siglos venideros la sobreabundante riqueza de su gracia, por su
    bondad para con nosotros en Cristo Jesús» (Ef 2,5-7).”

    Fijarse en “nos hizo Sentar en los cielos” con Cristo que nos ha dado vida nueva. No estamos inconscientes esperando un día lejano, la realidad de la vida en abundancia traída por Jesús es adquirida en nuestro espíritu por los méritos de la Pasión de Jesús.

    San Lucas nos da una muy clara visión de esto en Lucas 16:19-31, La Parábola de Lázaro y Epulón. Ambos mueren, pero van al Seno de Abraham, no se duermen.

    Acá no vemos al malvado Epulón, está clamando (los dormidos no claman) y a Lázaro vivo pues si estuviera dormido no lo enviara a su casa ““24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.”. Tambien vemos a   Abraham muerto más de mil años antes hablando, NO están dormidos! ¿Algunos podrán alegar que es “una parábola”, pero puede el Señor mentir en una parábola? ¿Hay algún caso así? No, el Señor pone en las parábolas realidades que el pueblo sabe,

    Veamos San Lucas 23,42-43

    “Y dijo a JESÚS: acuérdate de mí cuando vengas en tu reino
    Entonces JESÚS dijo: De cierto te digo que hoy estarás
    conmigo en el paraíso.”

    El buen ladrón le pide a JESÚS en la mejor interpretación judía que se acuerde de el cuándo el «reino» mesiánico llegue. Aquí el ladrón utiliza la palabra griega «basileia» que se a un reino o palacio, sin embargo
    JESÚS no contesta con la misma palabra que se refiere al reino o Basileia, JESÚS responde que ese día estaría con Él en el paraíso en griego» paradeisos» que no se refiere al reino mesiánico de la resurrección, si no a la visión beatificada o Gloria y es la misma palabra que utiliza San Pablo en II Corintios 12, 4 donde dice: «conozco a un hombre… que fue arrebatado al paraíso, y oyó palabras inefables que no le es dado expresar»

    También esta palabra paraíso se encuentra en Apocalipsis 2, 7 «el que tiene oídos que oiga lo que el Espíritu les dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de DIOS».

    JESÚS le promete ese mismo día al ladrón estar con ÉL en el paraíso que es el lugar donde JESÚS se encuentre, sea en el seno de Abraham o en el cielo o sea Junto a El dónde hay vida eterna y salvación.

    La versión Reina-Valera original de 1569 dice en este» entonces JESÚS le dijo: de cierto te
    digo que hoy estarás conmigo en el paraíso».

    La Vulgata Latina traducida por San Jerónimo, erudito de habla griega fluente, del Siglo IV dice: «Y JESÚS le dijo: en verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el Paraíso». Sin embargo, la «Versión Reina-Valera año 1990, versión adventista dice: Entonces JESÚS le contestó: Te aseguro hoy, ¡¡¡¡¡estarás conmigo en el Paraíso» movieron la coma!!!!! Y cambiaron el sentido de la frase lo cual constituye una violación de la versión de Cipriano de Valera y Casiodoro de la Reina, además de manipular la Palabra de DIOS para provecho de una doctrina particular de un grupo. Esto no es lo que reina Valera, grandes lingüistas, dijeron en su original. Además, se ve claramente que se ha forzado gramaticalmente la frase pues construida de esta forma sobra el hoy.

    Veamos: La forma correcta de decirlo seria “Te aseguro, estarás conmigo en el Paraíso” tu no hablas diciendo «te aseguro hoy, irás al cine conmigo» tú dices «te aseguro, irás al cine conmigo» o como tiene lógica gramatical «te aseguro, hoy irás conmigo al cine». La traducción adventista está totalmente forzada. Una de las razones que se dan es que el ladrón no murió ese día. Inexacto, a los ladrones se les partieron los pies para que murieran ese día pues al día siguiente era la Pascua y no podía haber cuerpos expuestos (San Juan 19, 31-34)

    Otro de los argumentos es que JESÚS no subió al PADRE hasta después de la resurrección, pero JESÚS le promete que ese día estará con Él, o sea la vida eterna que comenzó a compartir con JESÚS, pues después de la cruz comenzó la SALVACIÓN y el estar con JESÚS ya es el Paraíso.

    Los adventistas utilizan el Eclesiastés, especialmente el capítulo 9, versículo 5 y 6para sustentar la doctrina de que el espíritu duerme hasta el día de la resurrección:

    “5 Porque los que viven saben que han de morir, pero los muertos nada saben, ni tienen más recompensa. Su memoria cae en el olvido. También perecen su amor, su odio y su envidia; y ya nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.”; pero el mismo Eclesiastés dice en el capítulo 12, versículo 7 “y el polvo vuelve a la tierra, como era y el espíritu vuelve a Dios que lo dio” maliciosamente los Adventistas y los Testigos de Jehová han cambiado el versículo diciendo «y el aliento de vida regresa a DIOS» aunque la palabra utilizada aquí es nefest o ruach que significa espíritu en Hebreo.

    Otra doctrina falsa es que Moisés subió al cielo en cuerpo y alma, lo cual no es Bíblico, pues Deuteronomio 34, 5-6 dice que murió y fue sepultado en tierra de Moab, y los judíos hasta el día de hoy no tienen noticias de esta «Asunción». La cita de la Epístola de Judas versículo 9 no indica en ningún modo que Moisés subiera el cielo y el diablo tratara de impedirlo, no sucedió con Enoc y no sucedió con Elías, no tiene base ni precedencia Bíblica. Además, Judas aclara que contendía por el «Cuerpo», no por Moisés. La palabra cuerpo utilizada es en griego «soma» que quiere decir «cuerpo, cuerpo muerto, cadáver». Luego entonces, cuando Moisés se apareció Moisés a JESÚS en la Transfiguración era espíritu vivo, no cuerpo ascendido.

    I Pedro3,18-20

    “Por qué también CRISTO JESÚS, padeció Una vez por los pecados
    El justo por los justos para llevarnos a DIOS Siendo a la verdad muerto en la carne, Pero vivificado en el espíritu. En el cual también fue y predicó a los Espíritus encarcelados Los cuales en otro tiempo fueron Desobedientes cuando una vez esperaban La paciencia de DIOS en los días de Noé.”

    En su Epístola el Apóstol Pedro habla claramente que JESÚS después de muerto y durante los días en que su cuerpo descansó en la tumba, bajó al Hades o lugar de los muertos para que estos escucharan la Buena Noticia, lo cual quiere que no estaban en estado de «dormitar» ya que escucharon la Buena Noticia.

    Algunos grupos tales como los adventistas y los Testigos de Jehová dan la explicación que esto fue antes de nacer JESÚS, en tiempo de Noé cuando Él era aún «El Verbo» pero en el Capítulo 4 de la misma Epístola se desmiente este artilugio. En el versículo 6 donde dice: «porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos; para que sean juzgados en la carne según los hombres, y vivan en el espíritu según Dios» Aquí Pedro aclara que JESÚS fue a predicar el Evangelio a los muertos, como nos dice los versículos anteriores para que sepan por qué ley van a ser juzgados y para que conozcan el Evangelio que se ha predicado después de ellos.

    No te dejes engañar hermano con falsas doctrinas surgidas en los últimos tiempos, todas estas han sido inventadas hace menos de 150 años. La Iglesia en sus dos mil años de historia ha definido, asistida por el Espíritu Santo como le estaba prometido, las verdades de la fe (San Juan 16, 13).

    Les recuerdo las palabras del apóstol a su discípulo Timoteo «Empero el Espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus de error y a doctrinas de demonios:

    I Timoteo 4, 1-2.

    Y para cerrar, estas palabras del Señor, a ver quién se atreve a contradecirlas:

    Lucas 20:38 “Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven.”

    Veamos este mismo tema desde el punto de la Filosofía, Etimológicamente, la palabra del latín “ anima” se usaba para designar el principio por el cual los seres animados tienen algún tipo de vida, esto es, estaban dotados de movimiento propio y por tanto poseían vida.

    En ese sentido originario, tanto las plantas como los animales en general, el Sol, la Luna, los planetas conocidos, el viento, el fuego, el agua estarían dotados de alma

    El término también se usa en una acepción más particular si se refiere a los seres humanos; en este segundo caso, el alma sería el componente espiritual de los seres humanos.

    Santo Tomas de Aquino describe al ser humano como material por una parte (su cuerpo) y no material por otra (su alma espiritual). El ser humano está inmerso en lo material y obedece a sus leyes básicas de espacio y tiempo. A la vez, muestra que no es material del todo pudiendo ir más allá del espacio y del tiempo con su razón: planificar el futuro o disponer los arreglos sobre un espacio existente en su vida diaria.

    Ejemplo: puedo yo puedo elaborar una agenda para mañana y visualizar cómo va a ser el comedor de la casa sin necesidad de estar presente en aquel comedor.

    Alma y cuerpo llegan a ser co-principios en la explicación de cómo es el ser humano. El ser humano es plenamente corporal, pero tiene algo propio que le permite ir más allá de lo corporal: su alma espiritual. Sin embargo, es el alma la que nos da el ser en primer lugar, mientras el cuerpo existe en cuanto unido al alma. Según está, el hombre, el perfecto hombre (teleios) consiste en tres partes: el cuerpo, el alma, el espíritu (soma, psique, pneuma). El cuerpo y alma vienen por generación natural; el espíritu se da exclusivamente al cristiano regenerado. Así, la «nueva vida» de la que San. Pablo habla,

    De lo contrario, ¿cómo podría penetrar la Palabra de Dios «hasta partir el alma y el espíritu» (Hebreos 4:12)?

    Dice el Diccionario católico

    En San Pablo encontramos empleada una fraseología más técnica con gran consistencia. Psique se destina ahora a la vida completamente natural; pneuma a la vida religiosa sobrenatural, el principio de la cual es el Espíritu Santo, morando y obrando en el corazón. La oposición de carne y espíritu se acentúa de nuevo Como nos lo dice San Pablo en Gálatas 5 y Romanos 1

    San Pablo nos habla de una forma curiosa en:

    1 tesalonicenses 5:23

    “23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.”

    Según nos dice el Apóstol, el hombre, el hombre (teleios) consiste en tres partes: el cuerpo, el alma, el espíritu (soma, psique, pneuma). El cuerpo y alma vienen por generación natural, el espíritu viene de Dios y es perfeccionado por la Gracia en el Bautismo.

    Veamos que dice el Catecismo:

    Corpore et anima unus”

    362 La persona humana, creada a imagen de Dios, es un ser a la vez corporal y espiritual. El relato bíblico expresa esta realidad con un lenguaje simbólico cuando afirma que «Dios formó al hombre con polvo del suelo e insufló en sus narices aliento de vida y resultó el hombre un ser viviente» (Gn 2,7). Por tanto, el hombre en su totalidad es querido por Dios.

    363 A menudo, el término alma designa en la Sagrada Escritura la vida humana (cf. Mt 16,25-26; Jn 15,13) o toda la persona humana (cf. Hch 2,41). Pero designa también lo que hay de más íntimo en el hombre (cf. Mt 26,38; Jn 12,27) y de más valor en él (cf. Mt 10,28; 2M 6,30), aquello por lo que es particularmente imagen de Dios: «alma» significa el principio espiritual en el hombre.

    364 El cuerpo del hombre participa de la dignidad de la «imagen de Dios»: es cuerpo humano precisamente porque está animado por el alma espiritual, y es toda la persona humana la que está destinada a ser, en el Cuerpo de Cristo, el templo del Espíritu (cf. 1 Co 6,19-20; 15,44-45):

    «Uno en cuerpo y alma, el hombre, por su misma condición corporal, reúne en sí los elementos del mundo material, de tal modo que, por medio de él, éstos alcanzan su cima y elevan la voz para la libre alabanza del Creador. Por consiguiente, no es lícito al hombre despreciar la vida corporal, sino que, por el contrario, tiene que considerar su cuerpo bueno y digno de honra, ya que ha sido creado por Dios y que ha de resucitar en el último día» (GS 14,1).

    365 La unidad del alma y del cuerpo es tan profunda que se debe considerar al alma como la «forma» del cuerpo (cf. Concilio de Vienne, año 1312, DS 902); es decir, gracias al alma espiritual, la materia que integra el cuerpo es un cuerpo humano y viviente; en el hombre, el espíritu y la materia no son dos naturalezas unidas, sino que su unión constituye una única naturaleza.

    366 La Iglesia enseña que cada alma espiritual es directamente creada por Dios (cf. Pío XII, Enc. Humani generis, 1950: DS 3896; Pablo VI, Credo del Pueblo de Dios, 8) —no es «producida» por los padres—, y que es inmortal (cf. Concilio de Letrán V, año 1513: DS 1440): no perece cuando se separa del cuerpo en la muerte, y se unirá de nuevo al cuerpo en la resurrección final.

    367 A veces se acostumbra a distinguir entre alma y espíritu. Así san Pablo ruega para que nuestro «ser entero, el espíritu […], el alma y el cuerpo» sea conservado sin mancha hasta la venida del Señor (1 Ts 5,23). La Iglesia enseña que esta distinción no introduce una dualidad en el alma (Concilio de Constantinopla IV, año 870: DS 657). «Espíritu» significa que el hombre está ordenado desde su creación a su fin sobrenatural (Concilio Vaticano I: DS 3005; cf. GS 22,5), y que su alma es capaz de ser sobreelevada gratuitamente a la comunión con Dios (cf. Pío XII, Humani generis, año 1950: DS 3891).

    368 La tradición espiritual de la Iglesia también presenta el corazón en su sentido bíblico de «lo más profundo del ser» «en sus corazones» (Jr 31,33), donde la persona se decide o no por Dios (cf. Dt 6,5; 29,3;Is 29,13; Ez 36,26; Mt 6,21; Lc 8,15; Rm 5,5).

    La Iglesia enseña que el hombre se compone de Cuerpo y Alma, la Iglesia nos deja entrever que el Alma incluye al espíritu pues llama continuamente a este “alma espiritual”. Yo tuve una mejor comprensión cuando siguiendo a filósofos cristianos vi al hombre como dice San Pablo “Cuerpo, alma y espíritu” cuerpo que crean nuestros padres y que podemos decir en cierta manera es nuestra “parte animal” solo instinto y reacción, espíritu (Rua) que nos da el Señor en la concepción y nos asemeja a Él y la interacción del espíritu con el cuerpo surge el alma que no es más que la parte de nuestros sentimientos humanos. No son tres partes, es como dice la Iglesia alma y espíritu, solo que el alma es la interacción, no un tercer elemento. Así que cuando el cuerpo muere y el espíritu va con Dios “Padre en tus manos encomiendo mi ESPIRITU”, cesa esa interacción y el alma muere, aunque el espíritu vive y así podemos entender cuando el Antiguo Testamento dice que “el alma muere”. (Esto es especulación mía de acuerdo con san Pablo y la filosofía. No es doctrina, pero tampoco está condenado)

    Actualizado febrero 2, 2021