CONCILIOS

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Un concilio ecuménico es una asamblea celebrada por la Iglesia católica con carácter general a la que son convocados todos los obispos para reconocer la verdad en materia de doctrina o de práctica y proclamarla. El término concilio proviene del latín concilium, que significa «asamblea». Ecuménico, proviene del latín oecumenicum, traducción a su vez del griego οἰκουμένoν, que significa (mundo) habitado.

Han habido en 2000 años, XXI Concilios:

Concilio de Nicea I
Artículo principal: Concilio de Nicea I
Del 20 de mayo al 25 de julio de 325, presidido por el Obispo Osio de Córdoba, que actuó en representación del Papa. Formuló la primera parte del Símbolo de fe conocido como el Credo Niceno, definiendo la divinidad del Hijo de Dios, y se fijaron las fechas para celebrar la Pascua.

Primer Concilio de Constantinopla
Entre mayo y julio de 381, convocado por el emperador romano Teodosio I y presidido sucesivamente por el Patriarca de Alejandría Timoteo, el Patriarca de Antioquía Melecio, el Patriarca de Constantinopla Gregorio Nacianceno, y su sucesor el Patriarca de Constantinopla Nectario. El papa Dámaso I no mandó representación, pero lo aprobo.

Formuló la segunda parte del Símbolo de Fe, conocido como el Credo Niceno Constantinopolitano, definiendo la divinidad del Espíritu Santo. Se condenó a los seguidores de Macedonio I de Constantinopla, por negar la divinidad del Espíritu Santo (Macedonianismo).

Concilio de Éfeso

Del 22 de junio al 17 de julio de 431, convocado por el emperador romano de oriente Teodosio II, y presidido por el Patriarca de Alejandría Cirilo, el concilio denunció las enseñanzas de Nestorio (nestorianismo, también conocido como difisismo) como erróneas, decretándose que Jesús era una persona y no dos personas distintas. El Papa mandó como legados a los obispos Felipe, Arcadio y Proyecto.

Proclamó a Jesucristo como la Palabra de Dios Encarnada y a María como la Madre de Dios. Se condenó al obispo de Constantinopla Nestorio, y se renovó la condena de Pelagio y sus seguidores.

Concilio de Calcedonia.

Del 8 de octubre al 1 de noviembre de 451, convocado por el emperador romano de oriente Marciano, y presidido por el Patriarca de Constantinopla Anatolio. El Papa mandó como su representante personal al obispo Pascanio. Proclamó a Jesucristo como totalmente divino y totalmente humano, dos naturalezas en una persona.

Rechazó la doctrina contraria (monofisismo), originándose la escisión de las Iglesias que la aceptan: las Iglesias ortodoxas orientales, como la Iglesia Copta, la Iglesia Apostólica Armenia, la Iglesia Jacobita y la Iglesia Ortodoxa Malankara, de la India.

Concilio de Constantinopla II

Del 5 de mayo al 2 de junio de 553, convocado por el emperador romano de oriente Justiniano I, y presidido por el Patriarca de Constantinopla Eutiquio. Acudió en persona el papa Vigilio. Confirmó las doctrinas de la Santa Trinidad y la persona de Jesucristo. Se condenaron los errores de Orígenes y varios escritos de Teodoreto; del obispo de Mopsuestia Teodoro, y del obispo de Edesa Ibas.

Concilio Constantinopla III

Del 7 de noviembre de 680 al 16 de septiembre de 681, convocado por el Emperador romano de oriente Constantino IV, y presidido por él en persona. También se conoce como Concilio Trullano. Definió dos voluntades en Cristo: divina y humana, como dos principios operativos. Se condenó el Monotelismo. Aprobado por el Papa.

Concilio de Nicea II

Del 24 de septiembre al 23 de octubre de 787, convocado por Irene, regente del emperador romano de oriente, Constantino VI, y presidido por el Patriarca de Constantinopla, Tarasio. Fue ratificado por el papa Adriano I. Afirmó el uso de iconos como genuina expresión de la fe cristiana, regulándose la veneración de las imágenes sagradas.

Concilio de Constantinopla IV

Es aquel que, convocado por el emperador bizantino Basilio I, depuso y excomulgó a Focio y rehabilitó a Ignacio de Constantinopla.

El Concilio de Constantinopla de 879–880, convocado por el mismo emperador bizantino Basilio I, es llamado Cuarto concilio de Constantinopla por algunos teólogos de la Iglesia Ortodoxa. Rehabilitó a Focio, y condenó la adición al Credo Niceno de frases cuales la Cláusula Filioque. Aprobado por el Papa

Concilio de Constantinopla V

El quinto concilio de Constantinopla, de 1341 hasta 1351, considerado como el último por las Iglesias Ortodoxas, donde se resuelven cuestiones con respecto al hesicasmo y la disputa sobre la «luz increada» entre el téologo bizantino Gregorio Palamás y el latino Barlaam de Seminara.Aprobado por el Papa

Concilio de Letran I

Fue convocado por el papa Calixto II en diciembre de 1122, inmediatamente después del Concordato de Worms que puso fin a la querella de las investiduras; aboliéndose el derecho, que reclamaban los príncipes, a investir dignidades y tener beneficios eclesiásticos. Finalizó en 1123.

Letrán II

Fue convocado por Inocencio II en 1139, y afrontó el asunto de los falsos pontífices, la simonía, la usura, las falsas penitencias y los falsos sacramentos. Se condenó a Arnaldo de Brescia.

Letrán III
Convocado bajo el papa Alejandro III en 1179, para condenar a los albigenses y valdenses, y de nuevo la simonía. Se dictaron muchas disposiciones para la reforma moral de los miembros de la Iglesia.

Letrán IV
Fue convocado bajo la autoridad del papa Inocencio III en 1215, para condenar varias herejías: de los albingenses, de los valdenses, del abad Joaquín de Fiori, y otras. Se elaboró un credo más extenso, contra los albigenses.

Lyon I
Convocado en 1245, y presidido por Inocencio IV; sólo se abordaron problemas morales y disciplinares de la Iglesia. Se excomulgó y depuso al emperador Federico II y se convocó una cruzada encabezada por el rey Luis IX de Francia (San Luis), que asistió al concilio. y vivió en Portugal.

Lyon II

Fue convocado por Gregorio X en 1274, y se consiguió una breve unión con la Iglesia de Oriente, que estaba separada de Roma desde el llamado Cisma de Oriente. Se promulgaron normas para la elección del papa. Se añadió la cláusula Filioque al símbolo Constantinopolitano.

Concilio de Vienne
Convocado por Clemente V (1311-1312), el primer papa residente en Aviñón. Se trató de los errores de los Templarios, Fraticelli, Beguardos y Beguinas, de Pedro Juan Olivi. Se abolió la orden de los Templarios. Se dictaron normas para reformar al clero.

Concilio de Constanza
Convocado por Martín V (1414-1418). Condenó las afirmaciones de Juan Hus, Wicleff y otros. También se ocupó de las divisiones en la Iglesia provocadas por el Cisma de Occidente. Es considerado concilio ecuménico sólo en sus últimas sesiones (XLII-XLV), cuando lo legitimó Gregorio XI al convocarlo formalmente.

Concilio de Basilea
Convocado por Eugenio IV (1431-1445) para buscar la pacificación religiosa de Bohemia. Se celebró en Basilea, Ferrara y Florencia. Se intentó la unidad con los ortodoxos, sin resultados, y la de los armenios y jacobitas con la Iglesia de Roma.

Concilio de Letrán V
Convocado en 1511 (comenzó en 1512) por el Papa Julio II y clausurado por León X en 1517. Su tema central fue la reforma de la Iglesia, decretándose disposiciones disciplinarias. Se propuso una cruzada contra los turcos, que no llegó a realizarse.

Concilio de Trento
Convocado por Pablo III (1545-1563) para tratar el tema de la escisión de la Iglesia por la reforma protestante. También se ocupó de muchos temas doctrinales, morales, y disciplinares. Se decretó sobre la Justificación, los Sacramentos, la Eucaristía, el Canon de la Sagradas Escrituras y otros temas, con variadas disposiciones disciplinares. Se condenaron las ideas de Lutero y otros reformadores. Fue el concilio más largo y en el que se promulgaron más decretos dogmáticos.

Concilio Vaticano I
Convocado por Pío IX en 1869, tuvo que interrumpirse el 20 de septiembre, por la toma de Roma por Garibaldi. Trató los temas de la fe y constitución de la Iglesia. Se definió la potestad del Romano Pontífice y su infalibilidad cuando habla ex cathedra en temas de fe y moral.

Concilio Vaticano II
Convocado por Juan XXIII (1962-1965) que presidió la primera etapa, hasta otoño de 1962; las tres sesiones siguientes fueron convocadas y presididas por Pablo VI, su sucesor. Fue un concilio pastoral, no dogmático.