CREO EN LA IGLESIA

Creo en la Iglesia. Si tú crees en Dios Padre y conoces su obra de orden, si crees en Jesús y
conoces su obra redentora y crees en el Espíritu Santo y su obra santificadora tienes que creer en
la Iglesia. Creer en la Iglesia no es poner la Fe en sus Ministros o miembros, creer en la Iglesia en
tener la certeza que esta no es una institución humana más nacida de la idea de un hombre. Creer
en la Iglesia es tener la certeza que es esta institución es una obra Trinitaria que nos pone en el
Orden de Dios. Creer en la Iglesia es tener la certeza que esta es idea, creación y movimiento de la
voluntad de Dios para nuestra salvacion.Dios rechaza el caos, Dios es orden !
Siguiendo cierta lógica podemos seguir estos pasos del Obrar de Dios
1) Caos
2) Creación
3) Ordenación de Dios
4) Hombre
5) Pecado
6) Promesa
7) Alianza
8) Ley
9) Culto Ordenado
10) Escrituras
11) Encarnación
12) Redención
13) Resurrección
14) Pentecostés
15) CAOS??????????????????
Va Dios hacer una Obra ordenadora para terminar en el Caos del Principio? A que me refiero??
Me refiero a que Dios hizo una Gran Alianza con Moisés en el Monte Sinaí este Pacto con Moisés
debería ser ratificado por el Pueblo de Israel pues a él iba dirigido. De las faldas del Sinaí nació la
Nación de Israel el Pueblo de la Primera Alianza, este pueblo que llego al Sinaí como un
conglomerado de hombres tribales, salió en busca de la Promesa ordenado como Nación llevando
delante el Arca que contenía el Testimonio del Pacto, a este pueblo se le dio una casta Sacerdotal,
un culto litúrgico definido, una Ley en fin todos los elementos que lo mantuvo como un solo Pueblo.
Dios dio a Israel:
Si San Pablo dice en Hebreos 9, 9 Todo ello es una figura del tiempo presente, en cuanto que allí
se ofrecen dones y sacrificios incapaces de perfeccionar en su conciencia al adorador” entonces la
realidad de la Nueva Alianza en Cristo debe de seguir en el Espíritu el Patrón histórico de Israel,
después del orden de Dios en la Primera Alianza no puede ser la voluntad de Dios que cada cual
lea la Biblia en su casa, la interprete a su manera y forme su Iglesia según criterio propio. Dios es
Dios de orden y en este Orden nace la Iglesia en la que creo.
Creo en esta Iglesia porque se por las Escrituras que la Primera Jerusalén era un intento humano
del Rey David y por eso fracaso, pero la Segunda Jerusalén dice Apocalipsis 21
“2 Y vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como
una novia ataviada para su esposo.
3 Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: «Esta es la morada de Dios con los hombres. Pondrá
= su morada entre ellos y ellos serán = su = pueblo = y él = Dios – con – ellos, = será su Dios”
La Jerusalén de la Segunda Alianza no es de la Tierra, baja del Cielo o sea es una Obra de Dios es
la Iglesia.

Creo en la Iglesia porque creo en Cristo, y la Iglesia es más que un grupo de personas, aún más la
Iglesia trasciende la realidad de Pueblo de la Segunda Alianza para ser el misterio spiritual de
“Cuerpo de Cristo”. San Pablo dice «La Iglesia es un cuerpo y Cristo es su cabeza» (1Cor 12,12
ss.). Si crees en Cristo tienes que creer en su Cuerpo que es la Iglesia, cuerpo al que da vida el
Espíritu Santo (así como al cuerpo humano da vida el espíritu, el cuerpo místico de Cristo es
vivificado por el Espíritu Santo) .Es imposible creer en Cristo y no creer en la Iglesia, una Iglesia
visible. Esto nos lleva a otro tema. Si la Iglesia es visible como tener una cabeza invisible? El mismo
Cristo nos proveyó centro de unidad como Cuerpo, Cristo no está visible pero se ató con una
Promesa solemne a un hombre visible al cual capacito por el don del Espíritu Santo
“Lo que ates en la Tierra, será atado en el cielo” San Mateo 16 15:19.
Creo en la Iglesia con la Misma Fe con que creo en Cristo pues parte de Él es ella.
San Pablo, el gran Ministro de la Iglesia nos dice en Colosenses 1,24-28:
“24 Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y completo en mi carne lo que
falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia,
25 de la cual he llegado a ser ministro, conforme a la misión que Dios me concedió en orden a
vosotros para dar cumplimiento a la Palabra de Dios,
26 al Misterio escondido desde siglos y generaciones, y manifestado ahora a sus santos
27 a quienes Dios quiso dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los
gentiles, que es Cristo entre vosotros, la esperanza de la gloria,
28 al cual nosotros anunciamos, amonestando e instruyendo a todos los hombres con toda
sabiduría, a fin de presentarlos a todos perfectos en Cristo.”
La fe cristiana no es solamente fe en Dios y en Jesucristo; es también fe en la Iglesia pero es
imprescindible que sepas CUAL Iglesia. El Dios que se nos reveló y nos salvó en Jesucristo no
quiere que lo adoremos en forma individualista sino en comunidad, en asamblea (la palabra «iglesia»
proviene de una palabra griega que significa literalmente «asamblea»).
La Iglesia es un «misterio», es decir una realidad divina, trascendente y salvífica que se manifiesta
visiblemente. La palabra griega equivalente a «misterio» fue traducida al latín como «sacramentum».
Por eso, a fin de presentar la naturaleza de la Iglesia, es conveniente recordar antes qué es un
sacramento. Un sacramento es un signo eficaz (es decir, un signo e instrumento) de la gracia de
Dios. Por ser un signo de la gracia (o sea, del amor gratuito de Dios), el sacramento manifiesta
visiblemente una realidad invisible y trascendente. Por ser un signo eficaz, el sacramento realiza lo
que significa, hace presente, viva y operante la gracia de Dios. Por medio del sacramento, Dios
mismo se auto comunica al hombre. El Dios vivo nos da su propia vida, que es la vida del espíritu,
la vida eterna.
La Iglesia es una institución divina, pero está regida por hombres con todas sus virtudes y defectos.
Cristo prometió ayuda a su Iglesia hasta el final de los tiempos, pero no aseguró la fidelidad ni la
sensatez de sus miembros, a quienes dejó libres de aceptar o no sus mandamientos.

Es imposible creer en Cristo y no creer en la Iglesia, el que cree en la Cabeza tiene que creer en el
Cuerpo.
ESTA IGLESIA ES UNA.
Así como el Pueblo de la Primera Alianza fue uno el Pueblo de la Segunda Alianza también es uno.
Dios es Dios de UNIDAD. Jesús lo dijo, quien viene a dividir es el Diablo

Jesús dejo claro en San Mateo12, 25”Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: «Un reino
donde hay luchas internas va a la ruina; y una ciudad o una familia dividida no puede subsistir.”
La Iglesia no puede ser un reino dividido pues perecerá, y ese es el objetivo de satanás, dividir el
Cuerpo de Cristo. Jesús mismo definió a Satanás como divisor,
Un Cuerpo dividido es un cuerpo mutilado o muerto. Vimos que el Pueblo del Primer Pacto tenía UN
SOLO DIOS con:
1) un solo altar (en el Templo)
2) una sola Ley (la Torah)
3) una sola interpretación de la Ley (dada por las escuelas del Templo)
4) un solo culto (en Jerusalén)
5) un solo sacerdocio ( el de Levy y Aarón)
En el Nuevo Pacto no puede dejar de ser igual
Jesús dejo claro en San Mateo12, 25”Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: "Un reino
donde hay luchas internas va a la ruina; y una ciudad o una familia dividida no puede subsistir.”
La Iglesia no puede ser un reino dividido pues perecerá, y ese es el objetivo de satanás, dividir el
Cuerpo de Cristo. Jesús mismo definió a satanás como divisor,

Dice el Catecismo:

751 La palabra «Iglesia» [«ekklèsia», del griego «ek-kalein» – «llamar fuera»] significa «convocación».
Designa asambleas del pueblo (cf. Hch 19, 39), en general de carácter religioso. Es el término
frecuentemente utilizado en el texto griego del Antiguo Testamento para designar la asamblea del
pueblo elegido en la presencia de Dios, sobre todo cuando se trata de la asamblea del Sinaí, en
donde Israel recibió la Ley y fue constituido por Dios como su pueblo santo (cf. Ex 19). Dándose a sí
misma el nombre de «Iglesia», la primera comunidad de los que creían en Cristo se reconoce
heredera de aquella asamblea. En ella, Dios «convoca» a su Pueblo desde todos los confines de la
tierra. El término «Kiriaké», del que se deriva las palabras «church» en inglés, y «Kirche» en alemán,
significa «la que pertenece al Señor».

752 En el lenguaje cristiano, la palabra «Iglesia» designa no sólo la asamblea litúrgica (cf. 1 Co 11,
18; 14, 19. 28. 34. 35), sino también la comunidad local (cf. 1 Co 1, 2; 16, 1) o toda la comunidad
universal de los creyentes (cf. 1 Co 15, 9; Ga 1, 13; Flp 3, 6). Estas tres significaciones son
inseparables de hecho. La «Iglesia» es el pueblo que Dios reúne en el mundo entero. La Iglesia de
Dios existe en las comunidades locales y se realiza como asamblea litúrgica, sobre todo eucarística.
La Iglesia vive de la Palabra y del Cuerpo de Cristo y de esta manera viene a ser ella misma Cuerpo
de Cristo.

753 En la Sagrada Escritura encontramos multitud de imágenes y de figuras relacionadas entre sí,
mediante las cuales la revelación habla del Misterio inagotable de la Iglesia. Las imágenes tomadas
del Antiguo Testamento constituyen variaciones de una idea de fondo, la del «Pueblo de Dios». En el
Nuevo Testamento (cf. Ef 1, 22;
Col 1, 18), todas estas imágenes adquieren un nuevo centro por el hecho de que Cristo viene a ser
«la Cabeza»; de este Pueblo (cf. LG 9) (LG 6).
Por eso, yo creo en la Iglesia!!!!