EL NOMBRE DE DIOS

El Nombre De Dios.
Quizá recordará si alguna vez algún testigo de Jehová lo ha
visitado, por lo regular le preguntarán que si usted conoce el
nombre de Dios. Al escuchar con tanto celo que el nombre por el
cual se le debe de dirigir a Dios es por Jehová, muchos pensarán
que Jesús y los apóstoles mencionaban con frecuencia Su
Nombre.
La verdad es que no existe ningún versículo dentro del Nuevo
Testamento en el cual aparezca el nombre propio de Dios. Hubo
ocasiones en las cuales Jesús cito Escrituras del Antiguo
Testamento en las cuales se menciona el Nombre de Dios, pero
Él no lo usó Ejemplo Éxodo 3:15 vs. Mateo 22:32, Salmos 110:1
vs. Mateo 22:43. Es obvio que Jesús no fue un “Testigo de Jehová
¡”
Ni Jesús, ni los apóstoles, ni los escritores inspirados del Nuevo
Testamento, ni los Padres Apostólicos, ni los Padres de la Iglesia,
ni los Concilios enfatizaron la necesidad de usar ese nombre y
menos que hubiera pecado al omitirlo.
Sin embargo, lo que Jesús, los apóstoles y los escritores
inspirados del Nuevo Testamento si enseñan es que Dios no es
un ser inalcanzable, sino que es NUESTRO PADRE, y como tal,
nos dirigirnos a Él como Padre Mateo 6:9, Romanos 1:7, 1
Corintios 1:3, etc. etc.
La palabra Jehová no existe y ningún judío la reconocería hoy, si
en Jerusalén preguntas por Jehová nadie sabe que es, y si algún
erudito lo sabe, dice que es una mala pronunciación de la
Palabra Yawhe.

Normalmente los hebraístas apoyan la forma (la cual origina la
variación Yahvé), como la pronunciación más probable. Señalan
que la abreviatura del nombre es
Yah (Jah en la forma latinizada), como en el Salmo 89:8 y en la
expresión Hal.lu-Yáh {Aleluya!} (Que significa ¡Alaben a Yah)!
(Sal.104:35; 150:1,6.) También, las formas Yehóh, Yoh, Yah y
Yá.hu, que se hallan en la grafía hebrea.
Sin embargo, no hay unanimidad entre los eruditos en cuanto a
la pronunciación exacta; algunos prefieren
incluso otras pronunciaciones como Yahuwa, Yahuah o Yehuah.
Otra hipótesis es que al combinar los signos vocálicos -de Adho-
náy y Elo.hím con las cuatro consonantes del Tetragrámaton se
formaron las pronunciaciones Yeho-wáh y Yehho.
Los Testigos de Jehová echan mano para ello de todo argumento
posible, aun cuando
ellos mismos admiten como errónea la traducción de la palabra
hebrea YHWH (llamada el Tetragrama Sagrado) como Jehová.
(Cfr. libro de los TJ; Usted puede vivir para siempre en el paraíso
en la tierra donde ellos aceptan que jehová no es el nombre más
correcto)
Sin embargo, tal reconocimiento no logra disminuir su
insistencia, basándose en que al ‘Juez’ Rutherford (presidente de
la organización durante 1917-1942) le había sido revelado
‘misteriosamente’ que el verdadero nombre que debían utilizar
para distinguirse de la cristiandad ‘apóstata’ era el de “Testigos
de Jehová” (en tal sentido ver ‘Sea Dios Veraz’, cap. II; ‘La Verdad
que lleva a la Vida Eterna’, cap. 3; entre otros).
Llegados a este punto, resulta conveniente explicar cómo surgió
el error de traducir YHWH como Jehová.

Pues bien, el mismo tiene su origen con los maestros rabínicos
del s. VII D.C. quienes se encontraron ante la dificultad de cómo
pronunciar YHWH, dada la prohibición de nombrar a Dios que en
aquél entonces regía entre los judíos.
Antiguamente, la escritura utilizada por los hebreos carecía de
signos que representaran las vocales, por lo que sólo se
escribían las consonantes. Es decir, la
escritura sólo era con consonantes, pero su pronunciación era
con la utilización de vocales, para las cuales no existían signos
que permitieran ser escritas.
Así, y conforme a la combinación que se hacía entre las
consonantes, era la vocal que correspondía acompañar a cada
una de ellas, según lo marcaba una antigua tradición.
Por ende, aquellos rabinos al intentar realizar la traducción
utilizaron como base las vocales de la palabra ‘Adonaí’ (que
significa Señor) trasladándolas al tetragrama YHWH.
Para realizar tal operación, anularon todas las consonantes,
incluida la ‘i’ (que también
era considerada una consonante en ese tiempo). Luego a la
vocal ‘a’ la modificaron por la ‘e’, ya que la
primera traía dificultades de pronunciación y significado (es
decir, ‘Yaehová’), quedando
entonces solo las vocales ‘e-o-a’. Al trasladar éstas al tetragrama
YHWH quedó conformada la palabra ‘YeHoWa’. De ese acto
arbitrario de traducción es que surgió la palabra Jehová.

Posteriormente, ese error fue repetido por los exégetas o
intérpretes de las Sagradas Escrituras de los siglos XVI al XIX,
dada la falta de un conocimiento mayor del idioma utilizado por
los escritores sagrados.

Pero a pesar de todo lo dicho, nos preguntamos ¿es de vital
importancia designar el nombre de Dios como Yahvé o Jehová?
Entendemos que no.
Sólo puede decirse cuál es la correcta pronunciación del
tetragrama sagrado YHWH, pero bajo ningún aspecto ello
permite sostener – dogmáticamente- la pretensión que ése es el
único y verdadero nombre de Dios.
De hecho, en el Nuevo Testamento, la palabra Yahvé (o Jehová)
no es mencionada ni en una sola ocasión, ya que la mayoría de
las veces se lo designa como “Kyrios que significa Señor”, como
“el Alfa y la Omega”, el “Creador”, etc.
Así, el mismísimo Jesucristo generalmente utiliza la palabra
‘Padre’ pero nunca Jehová ni Yahvé.
Por ello, la pretensión de los Testigos de Jehová de que el
verdadero y único nombre de Dios es Jehová carece de respaldo
bíblico.
Lo que la Palabra enseña es que Dios si tiene un Nombre
poderoso delante del cual hasta el infierno dobla rodilla: “9. Por
lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre, que está sobre todo
nombre. 10.Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en
los cielos, en la tierra y en los abismos, 11.y toda lengua confiese
que Cristo Jesús es SENOR para gloria de Dios Padre” Filipenses,
2
En el pensamiento judío, el nombre no es una designación
arbitraria o un grupo de sonidos. El nombre nos dice la
naturaleza, la esencia, la historia de aquel que es designado con
él.

En Éxodo 3, 13-22 Moisés es el primero que pregunta el nombre
de DIOS. No pregunta cómo lo debe llamar, sino ¿cómo te
llamas? ¿Cuál es tu esencia? Y DIOS le responde: Soy el Eterno.
Cuando en el judaísmo se habla de Chilul Hashem, «la
profanación del nombre de DIOS», no es un daño a la forma de
pronunciar el Nombre, es un daño a la reputación del Ser, por
eso los judíos están llamados al «Kidush Hashem» o a «Santificar
el nombre» al igual que todo cristiano.

LOS NOMBRES DE DIOS
Algunos cristianos expresan el concepto del DIOS de Israel sin
nombre en contraste con los dioses paganos que sí tenían
nombre. Falso, el judaísmo reconoce «los Nombres de DIOS»
(que son definiciones), por tanto, así lo hace el catolicismo.
El “nombre” más importante de DIOS es el que lleva las cuatro
letras o el Tetragrama, que son las siguientes letras equivalentes
en el español: YHVH, en Hebreo Yod-Heh-Vav-Heh. De aquí
proviene la confusión con el nombre de Jehová que no es
correcto. Este nombre de Dios en hebreo, YHVH, es sólo la
pronunciación de las cuatro consonantes, sin las vocales
correspondientes. En español el equivalente más apropiado
sería YAVEH.
Las raíces hebreas de estas letras son He-Yod-Heh, o sea «el
SER» y reflejan la esencia de que DIOS es Eterno. Este nombre se
utiliza en las escrituras para discutir la relación de DIOS con el
hombre, este nombre se reduce a veces a YHA, YAHU o YEHO.

Este “nombre” se pronunció hasta el año 586 A.C. o sea hasta la
destrucción del primer templo, y se pronunciaba con las vocales
correspondientes.
Ya para el siglo tercero antes de JESÚS la pronunciación se había
sustituido por ADONAI o ADONAÍ ELOHIM (SEÑOR DIOS).
Más tarde ADONAI se cambió por HASHEM o el SHEMA arameo
que quiere decir «El Nombre».
En realidad ¿qué oyó Moisés frente a la Zarza Ardiente? Moisés
oyó «EHEYEH-ASHER-EHEYEH», («YO SOY EL QUE SOY»), lo cual es
más una explicación que un
nombre.
Otros consideran que el Tetragrama viene de “YAWEH=ASHER-
YIHWEH» que significa «Él le da vida a lo que existe».
El primer “nombre” que se le da formalmente a DIOS en las
escrituras es ELOHIM, que curiosamente se escribe con el
pronombre singular y es un nombre masculino plural. Este
nombre se utiliza para enfatizar el poder de DIOS. En el Génesis
se le llama ELOHIM-YAVE, y después de la creación se le llama
solo ELOHIM.

Variaciones de este nombre son EL ELOAH, ELOHAI (Mi DIOS) y
ELOHAYNU (Nuestro DIOS).
También a DIOS se le conoce como EL SHADAI, que significa EL
ALTÍSIMO, algunos piensan que viene de «Shomer Daltot Yisrael»
(Guardián de las Puertas de Israel), ¡o creen que puede venir de
«Aquel que dice Dai!» «Dai» quiere decir suficiente.
¡La Misdra (la colección de tradiciones judías) dice que el
universo se expandió hasta que DIOS dijo DAI!

Otro nombre es YAVEH SABAOT, (DIOS de los Ejércitos). Este no
aparece en la Torah, sino en los libros proféticos.
ADONAI
ADONAI, ADONAI-EL RAHUM VE-HANNUN, («EL SEÑOR
DIOSMISERICORDIOSO Y GENEROSO») (Éxodo 34, 6-7). Esta
fórmula que según la tradición rabínica fue revelada por el
mismo Dios a Moisés contiene los trece atributos de DIOS y es
efectiva para obtener el perdón Divino. Se utilizaba en las
siguientes oraciones:
1. El día del Selihot o en YonKipur precedido por la frase «El
Melekh YOSHEV ADONAI el Rahum ve-hannun».
2. Antes de remover la Torah del Arca o Aaron Ha Kodesh el día
del Rosh Ha-shana.
3. Durante una plegaria en caso de emergencia.

OTROS NOMBRES DE DIOS
CREADOR DEL CIELO Y LA TIERRA (Génesis 14, 19-22)
CREADOR DE ISRAEL (Isaías 43,15)
EL MÁS SANTO (Isaías 43, 15)
EL SANTO DE ISRAEL (Isaías 1,4)
PASTOR DE ISRAEL (Salmo 80,2)
LA ROCA (Deuteronomio 32,4)
REY DE REYES (Isaías 41,2)

EL, es el más antiguo posiblemente y designa la divinidad en
lengua semítica. Se cree
que significa «Ser fuerte», va acompañado con otras palabras
como «EL-HAI» o «DIOS
Viviente», EL-HASHAMAIN o «DIOS del cielo», «ELYON», que
significa «Altísimo» y
«QUADOSH» el «Santo».

SU PROHIBICION
Esta prohibición se enfatiza en el Talmud (comentario sobre la
tradición judía o Misdra), y consiste en no pronunciar y no
escribir el nombre de Dios. Esta prohibición de pronunciamiento
se aplica solo al Tetragrama que sólo podía ser pronunciado por
el
Sumo Sacerdote el día de la Expiación y dentro del Santo de los
Santos.
La prohibición de describirlo viene del hecho de que cuando un
pueblo conquistaba a otro lo primero que hacía era borrar o
desacrar el nombre del Dios local y los Rabinos no querían ni la
posibilidad de que esto ocurriera, pues no era el nombre lo que
iban a
profanar, sino la esencia de DIOS. La prohibición acaparaba a los
siguientes nombres: EL EIOHIM, YHVH, ADONAI, SABAOT.
NOMBRES RABINICOS DE DIOS
Los rabinos de Israel le dieron nombres adicionales a DIOS,
muchas veces basados en sus atributos. El más común es HA-
KADOSH BARUKH HU, «El Santo, Bendito sea su Nombre» (el más

utilizado hoy en día). Otro nombre es RIBBONO SHEL OLAM,
«Soberano del Universo», utilizado como súplica o introducción
a la plegaria. Otro
nombre: HA-MAKOM, o «El Lugar». HA RAMAHAM, «el
Misericordioso», es utilizado en
la liturgia, sobre todo para dar gracias en las comidas, también
AVINU SHE-BA-
SHAMAYIN, o «Nuestro Padre del Cielo». SHALOM,» Paz». ANI o
«yo».
¡¡¡¡¡¡¡¡Sea cual sea Nombre o definición, BENDITO SEA EL
NOMBRE DE DIOS!!!!!!!!