La Iglesia fundada por Cristo no es bíblica, es apostólica.

La Iglesia fundada por Cristo no es bíblica es apostólica.

Así lo podemos ver en San Lucas 10;16 Mt 18;18 San Jn 20;23 San Mt 20; 19-20 San Mt 16;18, 19 San Jn 21; 15-18 . Además dice Efesios 2;20 que «el Señor estableció su Iglesia sobre el fundamento de los apóstoles» Esto lo confirma Hechos 2;42 Esa Iglesia que surge con fuerza misionera después de Pentecostés esa primera iglesia «permanecía unida unánime y perseverante en la enseñanza de los apóstoles».

Cuando Cristo funda su Iglesia la Biblia no existía la Iglesia (los Cuatro Evangelistas) la escriben durante el primer siglo, la termina pasado el siglo primero y luego se establece el canon de libros sagrados mucho más tarde, allá por el siglo cuarto

(Año 392).

Si la iglesia fuera bíblica entonces dependiera de mi interpretación, por eso el apóstol San Pedro ya lo había anticipado en su primera carta capítulo 2, 20 » Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal» .

El que la Iglesia sea apostólica y no Bíblica es la verdad más bíblica que vas a encontrar en las Sagradas Escrituras.

El problema de los no católicos es que leen mucho la Biblia pero no la entienden, el problema de la mayoría de los Católicos es que no entienden nada porque no la leen, esto hace que como dice el refrán » Un Católico ignorante es un futuro protestante» una vez en manos de las sectas comienzan a criticar la Iglesia de Cristo diciendo «cuando yo era católico» cuando nunca fue católico, ni se interesó en las cosas de Dios y de su Iglesia.

Una vez uno de ellos me dijo «Yo era católico como tú..» y yo lo corte y le dije «Tu nunca fuiste católico como yo, porque tú te fuiste y yo me quede!»

Si le preguntaras a un no católico cual es la «columna y base de la verdad?» te diría sin titubear «La Biblia», sin embargo (el tan manoseado por ellos) San Pablo dice categóricamente

«para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad. I Timoteo 3,15

No lo dudes, es la Iglesia el Cuerpo de Cristo quien es la Base de la Biblia, no al revés. Nosotros no somos el pueblo del Libro como judíos y musulmanes, somos el Pueblo de la Palabra, y esta Palabra no es un libro, es un Hombre, Jesús de Nazaret, Palabra de Dios hecho carne en el vientre bendito de María que es la mejor cubierta bíblica que existe.

Cuando San Pablo predico, tenía los Evangelios? NO, aun no estaban escrito, que predico San Pablo? predico la Tradición de la Iglesia, eso lo vemos en I Corintios 15:

«Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis;

2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5 y que apareció a Cefas, y después a los doce.»

San Pablo recibió (I) y lo pasa a los Corintios (2) para que estos a su vez lo pasen a otros (3). Esto se llama TRADICIO y la Tradición es parte de la Iglesia. Esta Tradición más tarde constituyeron los Evangelios. Y fíjense en lo que dice » si no la pasan como yo la enseñe habrán creído en VANO»

Como una Iglesia fundada hace 20 años, sin continuidad apostólica sabe que enseño San Pablo? Cuantos hay creyendo en vano!

Sé que me van a decir que si yo creo que lo que enseño San Pablo fueron rezar a los Santos y eso demuestra claramente que jamás fuiste de los nuestros y que no conoces la Iglesia o la Iglesia que conociste fue una Iglesia de «estampitas y Rosario en el cuello». Eso no es nuestra Iglesia.

Ante todo nuestra Iglesia es la Celebración del Sacrificio de la Nueva y la comida del Cordero que nos ofreció el Padre Dios para nuestra celebración de la Alianza.

San Pablo nos lo dejo muy claro:

» 23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;

24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. 25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. 26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. 27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será CULPADO DEL CUERPO Y DE LA SANGRE DEL SEÑOR

28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir EL CUERPO DEL SEÑOR, juicio come y bebe para sí»

Este es el corazón de la Iglesia, este es nuestro culto.

Nuestra Iglesia es la Eucaristía, es el Perdón de los pecados recibido como ministerio: » 21 Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. 22 Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. 23 A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.»

San Juan 20.

Nuestra Iglesia es impartir el nuevo nacimiento de los hijos de Dios por medio del mandato que recibimos «Jesús resucitado se apareció a los Once y les dijo: “Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará». San Marcos 16, 15-18.

Nuestra Iglesia es el mandamiento de confirmar la fe con el Don del Espíritu Santo. » 16 pues todavía no había descendido sobre ninguno de ellos; sólo habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. 17 Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.» Hechos 8 16

Nuestra Iglesia es la que ora por los enfermos por medio de sus presbíteros. » Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.» Santiago 15, 14

Nuestra Iglesia es perpetuar el Sacrificio único y eterno por medio de la orden que solo permanece en nuestra Iglesia porque solo se le dio a los Apóstoles: «Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí» San Lucas 22.19

Nuestra Iglesia es la que Santifica los Matrimonios llevando el Sello Santificador a ellos » Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.» San Mateo 19,6

Esa es nuestra Iglesia y es más. Es la Sangre de los Mártires desde la Persecución de Nerón hasta la Masacre de Sirios e Iraquíes en el Siglo XXI que han dado su vida por ser fieles a la Iglesia de Cristo, la Católica que lleva 20 siglos entre ellos.

Es San Agustín, San Juan Crisóstomo, San Ignacio de Antioquia, San Justino Mártir, Santo Tomas de Aquino, San Benito de Nursia, Santa Teresa, Santa Edith Stain, Madre Teresa de Calcuta y miles de teólogos, filósofos, maestros, místicos que han vivido intercediendo y dialogando con Dios, miles de miles que han dado su vida en las selvas llevando el Evangelio (y sin cobrar Diezmos ni primicias) curando enfermos, enseñando, predicando.

Eso y mucho más es nuestra Iglesia y si tú crees que nuestra Iglesia es cosa de santos y velas fuiste un católico ignorante o no fustes nada y solo eres una máquina de repetir lo que te dicen, insultar, difamar y dividir.

La Iglesia Columna de la Verdad, la que te dio la Biblia, la que te revelo el misterio de la Santísima Trinidad, la Divinidad de Cristo y la personalidad del Espíritu Santo. La del Credo de Nicea donde cada Domingo confesamos que creemos y vivimos en Jesús sin tanta bulla ni venta de salvación al por mayor.

Esa es Nuestra Iglesia Apostólica a la cual nos Gloriamos de pertenecer.

Bendiciones mis hermanos y le oro al Señor para que algún día podamos todos permanecer unidos unánimes y perseverantes como lo Dice la Santa Biblia. Que El Señor los Bendiga y les abra sus corazones a la Verdad revelada por su Santo Espíritu.+