LA PERDIDA DE LA SACRALIDAD

LA PÉRDIDA DE LA SACRALIDAD
Toque de trompeta a la Iglesia dormida.

En un momento de la liturgia Bizantina el Sacerdote sale a las puertas del Iconostasio y
grita al Pueblo “Lo Santo para los Santos”, eso define la Eucaristía…es cosa santa para los
que buscan la Santidad. No es un culto para entretener, no es un culto para consolar, es
cosa santa para los santos.

Hoy en día se ha perdido la Santidad de nuestros cultos y de nuestros Templos. Se ha
perdido la reverencia. La reverencia se muestra cuando se conoce a quien se adora.
¿Conocerá nuestro pueblo a quien adora?
Yo creo que el primer lugar es la pérdida del concepto de a quien adoramos Lev 19:30;
26:2 " Mis días de reposo guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia. ¡Yo El Señor!"

En el Antiguo Testamento, en el idioma hebreo es la palabra hishtahavá para referirse a
adoración y hace referencia al servicio de los siervos de Dios en el culto en el cual se
“postraban, mostrando así su temor reverencial ante la majestad divina”.
La adoración es el acto por el cual rinde a Dios gloria, majestad, honra y sometimiento
durante todo el culto público (liturgia) cada hijo suyo de manera comunitaria, pero a la vez
interna y personalmente.

La Adoración no va enfocada en el fiel, va enfocada en el creador a quien se adora.
¿Entendemos esto hoy? Yo creo que no. Si lo entendiéramos nuestros cultos seria de
silencio y sobrecogimiento delante del Dios que nos deslumbra con su majestad y amor.
Hoy en día la liturgia se ve como una fiesta enfocada en los que se reúnen, no en quien
nos convoca.

Si conociéramos al Dios que damos culto diríamos como Jacob:
Génesis 28, 16 “Despertó Jacob de su sueño y dijo: Ciertamente el Señor está en este
lugar y yo no lo sabía. 17 Y tuvo miedo y dijo: ¡Cuán imponente es este lugar! Esto no es
más que la casa de Dios, y esta es la puerta del cielo.”

Hoy en día tal pareciera que el creyente ha dejado de creer que el Templo es "Puerta del
Cielo" y la Eucaristía el cielo mismo …

¿Tenemos conciencia de que al entramos en el Templo estamos entrando a LUGAR
SANTO? El Señor le pidió a Moisés que se sacara las sandalias frente a la Zarza: "Éxodo

3, 5 “Entonces Él dijo: No te acerques aquí; quítate las sandalias de los pies, porque el
lugar donde estás parado es tierra santa.”

¿¿Te has puesto a pensar porque esa tierra era santa?? Era santa porque la sombra de
Dios caía sobre ella. ¿¿Te has puesto a pensar que en nuestras Iglesia no hay “Sombras
de Dios” sino DIOS MISMO?? ¡Cuan santa es la tierra de nuestras Iglesias!!! El
descalzarse era símbolo de reverencia, de adoración. ¿Como es posible que nuestras
Iglesias hayan terminado en mercados de feria?

En el AT el culto de Adoración era de profundo respeto, dice el Libro de Nehemías:

Nehemías 8, 7 Y Jesús y Baní y Serebías,+ Jamín, Aqub, Sabetai, Hodías, Maaseya,
Quelitá, Azarías, Jozabad,+ Hanán, Pelayá,+ aun los levitas, estaban explicando la ley al
pueblo,*+ mientras el pueblo estaba en postura enhiesta. 11 Y los levitas estaban
ordenando a todo el pueblo que callara, diciendo: “¡Guarden silencio!, porque este día es
santo; y no se sientan heridos”.

Siguiendo los pasos de los dictámenes de Dios a Israel tenemos que entender que Dios
tiene es el centro de la atención en el culto, no la congregación o ninguna persona o
ministerio, sea el coro o ministros. El Señor dio el modo agradable de adórale por medio de
una Liturgia INALTERABLE , no lo dejó a la creatividad humana (Éx 25:9, 40). Él sabía el
bien del riesgo de introducir cosas del ‘mundo. El culto terrenal se modeló sobre el culto
celestial., nadie tiene derecho a alterar este orden.

¿¿Qué cosas no agradan al Señor en su Santa Liturgia?? La Santa Palabra nos da la
clave:

– En Éxodo 32, "El pueblo se corrompió haciendo lo que ellos querían". La impaciencia dio
lugar a la idolatría que no es más que quitar a Dios de lugar que se merece y sustituirlo con
cosas de hombres.

Al perder el concepto de a quien adoramos, hemos perdido el respeto debido a las cosas
santas.

Tenemos que guardar silencio ante Dios. El Silencio es un signo de reverencia, cuando uno
se calla Dios habla, Dios obra, Dios ama. De nuestras Iglesias ha desaparecido el silencio
y lo curioso es que los que más gritan son los que están “más comprometidos” con la
Parroquia…. Hace muchos años una religiosa Oblata, la madre Margarita María me dijo
notando mi actividad “ Frank, de donde se saca y no se pone, se acaba…no puedes sacar
y sacar sin poner a Dios dentro de ti pues llegara el día en que se te acabe la vida interior y
Dios y el Templo será para ti solo un lugar no EL lugar…no pierdas el misterio de Dios

familiarizándote con lo santo”….palabras que me hicieron pensar y que hoy después de
tantos años escribiendo este articulo me vienen a la mente….será que nosotros de tanto
hacer en la Parroquia nos hemos olvidado de que este es un “Lugar Imponente (dice
Terrible en el original)” como dice Jacob, será que con nuestra familiaridad con Dios hemos
perdido el concepto de su majestad?

Es tan importante el decoro en la Iglesia que San Pablo se lo recomienda a su “hijo”
Timoteo:

1 Timoteo 3:14-15
Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que, si tardo, sepas
cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y
baluarte de la verdad.
Acá san Pablo da la clave, “como debes conducirte en la Iglesia”, en esta reflexión te
pregunto. ¿¿¿Sabes conducirte en la Iglesia???

Las razones que Pablo da para tener reverencia y respeto en la Casa de Dios son:

– Porque en la Casa de Dios está la presencia del Dios vivo en la Santa Eucaristía.
– Porque la Iglesia es el cuerpo de Cristo y la esposa del cordero.
– Porque la verdadera reverencia nace del conocimiento de la naturaleza de Dios y su
santidad.

Hemos quitado los símbolos de la Iglesia

En el Documental “El Gran Silencio” un monje joven le comenta a un monje mayor que se
debía de quitar una fuente donde ellos mojan los dedos al entrar al comedor pues al haber
lavamanos modernos no hace falta esto y el monje le contesta “No, esto es un símbolo y
cuando se quitan los símbolos se pierde el camino.” Eso es lo que ha pasado en nuestra
Iglesia, hemos quitados los símbolos santos y las gentes han pedido el camino a lo
Sagrado. ¡Nuestros símbolos católicos NO HABIA QUE QUITARLOS, HABIA QUE
EXPLICARLOS!

Claro que es más fácil quitar que explicar…. No había que quitar las imágenes, no había
que quitar las veladoras, los retablos, el Sagrario del Centro. No había que simplificar la
liturgia hasta hacerla desprovista de Misterio Divino, no había que limitar la arquitectura
sacra a la construcción de templos que más bien parecen tiendas de electrodomésticos.
Hemos desterrado el misterio y la belleza de la Iglesia, hemos quitado los signos y nuestro
pueblo ha perdido el camino conduciéndose en los Templos como se conducen en un
Centro Comercial, nada les dice a sus sentidos que están en lugar Sagrado.

El Papa Pablo VI señaló en varias ocasiones el error de quienes pretenden, «contra la
tradición bimilenaria de la Iglesia, la desaparición del carácter sagrado de lugares, tiempos
y personas» (15-10-1967) No le hicimos caso a este gran Papa, olvidamos que lo sagrado
hace visible lo invisible con su estructura y su decoración. Antiguamente los Templos era
altos, y esta altura hacía que la percepción intelectual del creyente elevara el espíritu hacia
Dios, actualmente nuestros templos son bajos y planos como si alguien intentara aplastar
el espíritu del adorador. El Culto y el Templo deben de ser esplendido tal como el Señor se
lo pidió a Moisés.

¡El Culto y el Templo NO refleja la pobreza de Dios, DIO S NO ES POBRE! El Templo y el
Culto refleja el Señorío de Jesús Señor de Señores y Rey de Reyes. Hay un falso
“populismo” en la Iglesia de que hay que ser pobre para agradar a Dios y eso ES FALSO.
La pobreza es consecuencia del pecado, por el pecado Adán y Eva se empobrecieron, hoy
la pobreza es producto del pecado de egoísmo de las personas y de los gobiernos, pero
NO es el estado habitual del Ser humano, Jesús la asumió en su vida Mesiánica como
asumió la muerte producto del pecado también. La Liturgia no es para preconizar la
pobreza es para mostrar el Señorío de Cristo. No banalicemos la Liturgia en base a un
concepto de pobreza que ni aun queremos para nosotros mismos. Como dijo el Señor “A
los pobres los tendréis siempre” pero a El tenemos que darle lo mejor pues todo nos viene
de Él y esto comienza por aplicarse al templo y a la Liturgia. Dios no acepto el Templo de
David porque este pensó primero en su palacio y después en una casa para el Arca.

Hemos alterado la Liturgia a gusto personal, alterando la Adoración de Dios y haciendo que
la Iglesia pierda la Catolicidad.

Hace notar el cardenal Ratzinger:

«Ha habido años -dice- en que los fieles, al prepararse para asistir a un rito, a la misma
Misa, se preguntaban de qué modo se desencadenaría aquel día la creatividad del
celebrante… Lo cual -recuerda- estaba en abierta contradicción con la advertencia
insólitamente severa y solemne del Concilio (+SC 22,3). La liturgia no vive de sorpresas
simpáticas, de ocurrencias cautivadoras, sino de repeticiones solemnes. No debe expresar
la actualidad, el momento efímero, sino el misterio de lo Sagrado. Muchos han pensado y
dicho que la liturgia debe ser hecha por toda la comunidad para que sea verdaderamente
suya… De este modo se ha dispersado el proprium litúrgico, que no proviene de lo que
nosotros hacemos, sino del hecho de que aquí acontece Algo que todos nosotros juntos
somos incapaces de hacer…

Para el católico, la liturgia es el hogar común, la fuente misma de su identidad: también por
esta razón debe estar predeterminada y ser imperturbable, para que a través del rito
[sagrado] se manifieste la Santidad de Dios» (Informe sobre la fe 138-139). Y entre otras
consecuencias, ésta: «no más música sacra, sino sólo música al uso, cancioncillas,
melodías fáciles, cosas corrientes… Una Iglesia que sólo hace música corriente cae en la
ineptitud y se hace ella misma inepta. La Iglesia tiene el deber de ser también ciudad de

gloria, ámbito en que se recogen y elevan a Dios las voces más profundas de la
humanidad. La Iglesia no puede contentarse sólo con lo ordinario, con lo acostumbrado;
debe despertar las voces del cosmos, glorificando al Creador y descubriendo al mismo
cosmos su magnificencia, haciéndolo hermoso, habitable y humano» (140-142).

NADIE TIENE DERECHO O PODER PARA ALTERAR LA LITURIGA A GUSTO O IDEA
PROPIA. SOLO EL SANTO PADRE CON SU PODER DE “ATAR Y DESATAR” PUEDE
HACERLO SIN MODIFICAR LO ESCENCIAL.

La Liturgia no es iniciativa personal o humana, la Liturgia viene de arriba. El Antiguo
Testamento fue el mismo Dios quien dio la Pauta en el Levítico, la Adoración NO se
improvisa pues es una la del Cielo con la de la Tierra. – Levítico 10, el pecado de Nadab y
Abiú fue que trataron de ofrecer “fuego extraño, y fueron consumidos. NADIE puede
introducir modas no pedidas por Dios, esto es profanar lo santo. Nadie puede alterar el
ritmo de adoración.

Apocalipsis 8, 4” de la mano del ángel subió ante Dios el humo del incienso con las
oraciones de los santos. 5Y el ángel tomó el incensario, lo llenó con el fuego del altar y lo
arrojó a la tierra, y hubo truenos, ruidos, relámpagos y un terremoto.”

Este pasaje nos da una idea clara de la relación que hay entre la liturgia y el de cursar de
nuestra historia, lo que desata la justa ira de Dios sobre la historia del hombre son los
carbones tomados del Altar de la Alabanza en el cielo. Esto nos demuestra que hay una
correlación total entre liturgia e historia del mundo.

Cuando el UNICO pueblo de Adoradores NO adora bien la historia del mundo se trastoca.
No dudemos que todo lo que nos está acaeciendo en un mundo convulsionado provenga
de nuestra mala forma de adorar. Poderosa es la adoración de la Iglesia, es el testimonio
de sumisión a su voluntad. El Señor no encontró cinco adoradores en Sodoma.

La clave de la importancia de tener una sola liturgia común nos la da San Pablo en Heb
12:28 “Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante
ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia”

En un reino que no cambia pues está establecido en Pacto de Dios tenemos que andar en
“temor y REVERENCIA” para agradar a Dios. ¿Y aun nos preguntamos porque anda tan
mal la Iglesia? Cuando se pierde la Sacralidad desnudamos de misterio a Dios y lo
exponemos a la burla de los que lo odian y a la indiferencia de los que creen en El.

La Vestimenta es NECESARIA. Uno se viste de acuerdo al lugar que vas y la importancia
que este tiene en tu vida, con la ropa que nos ponemos decimos cuanto nos importa este

lugar en nuestra vida. ¿¿En las Bodas y fiestas nos esmeramos en vestirnos bien pues
vamos a un acontecimiento importante…en la Eucaristía nos vestimos muy mal…es que no
sabemos que vamos a la fiesta del Rey?? ¿Qué somos sus invitados? No caigamos en el
antiguo clichés del diablo de que la gente es van “A lucir” a la Iglesia…si VAMOS A LUCIR
¡vamos a lucir a nuestro Dios en su fiesta con nuestros mejores vestidos.

La Modestia ES NECESARIA. En la Iglesia tenemos que usar ropa DECENTE y adecuada,
las mujeres no deben llevar ropa ajustada o descotada…no se deben vestir como para ir a
una discoteca, la fiesta del Rey necesita que, vistas decentemente, los hombres deben de
evitar los pantalones cortos y las camisas sin mangas…NO vistas en la Iglesia la ropa que
NO llevarías a una entrevista de trabajo.

El Comportamiento es NECESARIO. ¡La guardia del Templo de Salomón caminaba con un
garrote para darle golpes a quienes caminaran sin mesura, a los Sacerdotes eran los
primeros que zurraban! Es necesario comportarnos en la casa del Dios Vivo, se debe evitar
las conversaciones inútiles y los tonos alto de voz, debemos hacer la debida reverencia al
pasar frente al Altar, con una rodilla si el Señor no está expuesto, con ambas rodillas si lo
está diciendo en silencio en ambas ocasiones “Señor mío y Dios mío”. Debemos al entrar
al Templo hacer la Señal de la Cruz con el Agua Bendita y antes de sentarnos saludar de
rodillas al Señor. Debemos dejar los celulares en el carro o tenerlos apagados, el mundo
no se paralizará porque no tengas el celular. ¿¿¿¿Té has puesto a pensar, cuando no los
había que hacías????

¿Los niños NO deben llevar juguetes a la Iglesia ni tabletas…que clase de generación de
creyentes estamos formando? La Reverencia es TOTALMENTE NECESARIA.

El silencio es NECESARIO, no debemos conversar ABSOLUTAMENTE dentro del Templo,
debemos eliminar el ambiente de Feria de nuestras Iglesias, debemos respetar la santidad
del lugar y el deseo de oración de los que se toman a Dios en serio. NO SE DEBE
APLAUDIR DENTRO DE LA IGLESIA, esa actitud es ajena a nuestra liturgia.

Yo les aconsejo estudiar detenidamente estas dos Instrucciones de la Iglesia sobre el culto:
Instrucción Redemptionis Sacramentun
http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20
040423_redemptionis-sacramentum_sp.html
Instrucción especial del Misal Romano
http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20
030317_ordinamento-messale_sp.html

Es necesario restaurar la Sacralidad en nuestra Iglesia, es necesario restaurar los signos
católicos. ¿En los años anteriores hemos perdido nuestra identidad católica para atraer a
los protestantes que JAMAS vinieron, valió la pena?

Les alerto, estamos vanalizando la Liturgia y hemos creado un pueblo vano en la Fe. Así lo
entendió el Profeta Jeremías:
Jeremías 2:5 5 “Esto dice el SEÑOR: «¿Qué vieron de malo en mí sus antepasados, para
que se alejaran de mí? Ellos se fueron a adorar lo que no valía nada y terminaron ellos
mismos valiendo nada.”
¿Que hemos visto de malo en la Iglesia que durante 2000 años creo creyentes y
adoradores? ¿Para qué hemos sufrido tanto? ¿¿Para formar creyentes vanos?? ¿Seremos
tan VANOS que porque vemos las Iglesia llenas pensamos que todo está bien? Nunca
como en estos tiempos ha habido más adoradores vanos.

Tememos que insistir a tiempo y destiempo que el Templo es una casa de Adoración y no
una casa de reunión social, tenemos que insistir en el decoro en la forma de vestir y de
comportamiento en la Casa de Dios, tenemos que insistir que Él es el centro y no nosotros.
Tenemos que dejar de banalizar la liturgia y la adoración con cuestiones del mundo. No
necesitamos hacer la liturgia “agradable a los hombres” sino agradable a Dios. Dios quiere
adoración, Dios quiere reparación, Dios quiere intercesión. Dios no quiere creyentes
banales.

Termino con las palabras del Cardenal Piacenza en su Homilía a los Sacerdotes del mundo
el Jueves Santos de 2011:

“La traición se consuma por un dramático error de valoración, en el que se manifiesta la
total incomprensión, por parte del traidor, de la identidad y de la verdad del Señor: “¿Qué
estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?”. Esta pregunta se repite todavía hoy en toda
traición al Señor, en todo gesto de los hombres, que cambian a Dios con lo que no es Dios;
¡en toda profanación, falta de respeto y banalización de la Santísima Eucaristía!: “¿Qué
estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?”.

Cada vez que la Eucaristía no es tomada en su justa consideración, Que no se le da su
lugar en la Iglesia, es decir el principal, cada vez que la adoración debida a la Eucaristía no
se da, o que no son introducidos y educados los fieles, podemos ver como se pronuncian
de nuevo, las palabras del traidor: “¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?”.

No es suficiente la recuperación de la adoración junto a la celebración de la Eucaristía -que
también es una cosa apropiada y recomendable-, pero es necesario que, para todos, sean
sacerdotes, sean fieles laicos, la misma celebración Eucarística se convierta en adoración.
Que así sea+
Frank Morera.

www.ApologeticaSiloe.com