LOS 144,000

TESTIGOS DE JEHOVA. 
SOLO LOS 144, 000 VAN AL CIELO Y ESTOS YA ESTAN CERRADOS. 
TE INFORMO QUE TE QUEDASTES! 
 
 
 
 
Los que son llamados por Dios para participar en el servicio celestial son pocos. Como dijo,
son «un pequeño rebaño». Años después de su regreso al cielo, Jesús dio a saber el
número exacto en una visión dada al Apóstol Juan, quien escribió: «Vi, y,¡miren! el cordero
de pie sobre el monte Sión, y con él ciento cuarenta y cuatro mil… que han sido comprados
de la tierra» (Revelación 14, 1-3). El «Cordero» al que se hace referencia aquí es, por
supuesto, Jesucristo; el «monte Sión » no está en la tierra, sino en el cielo donde Jesús está
(Jn 1, 29; Heb 12, 22). De modo que los 144.000 son personas que mueren en la tierra
como hermanos y son resucitados a la vida celestial como criaturas espíritus, tal como le
sucedió a Jesús (Rom 6, 5). Cuando se les compara con los miles de millones de personas
que viven en la tierra, son, verdaderamente, un «rebaño pequeño». 
(La verdad que lleva a vida eterna, 77). 
 
 
Taze Russell dice más. De esos 144.000, doce mil pertenecen a su grupo de Testigos de
Jehová, y el resto pertenecieron a los siglos pasados. Dice literalmente: 
 
 
En la tierra hoy día sólo sobrevive un resto de los 144.000 escogidos quienes son
cristianos dedicados, bautizados, engendrados por el espíritu de Jehová Dios para ser
coherederos con su Hijo Jesucristo en el reino celestial (Rom 8, 14-17). Los informes
muestran que ahora hay menos de 12.000 de estos sobrevivientes. No todos los «Testigos
de Jehová» esperan ir al cielo. Verdaderamente, sólo una porción pequeña esperan esto
(Lc 12, 32). El todopoderoso Dios, quien coloca a todos los miembros en su organización
como a él le place, ha limitado a 144.000 el número del «´Cuerpo de Cristo», cuyos
miembros reinarán con Cristo Jesús en el reino celestial de Dios. 
(Cosas en las cuales es imposible que Dios mienta, 337). 
 
 
 
 
Los mal llamados testigos de Jehová piensan y enseñan esta doctrina, ellos afirman que
solo 144.00 irán al cielo y que todos los demás estarán en la tierra en una especie de
paraiso recobrado por siempre. Estos «testigos» no sé de dónde sacan esta enseñanza,
que la Sagrada Escritura no enseña.  
 
 
Lo que si es verdad fue lo que nos dijo el apóstol Pablo: “Porque yo sé que después de mi
partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de
vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí
a los discípulos” (Hechos 20:29-30).  
 

 
Jesús en sus predicaciones nunca enseño que habría una división de los salvos unos aca y
otros alla, eso es crear cristianos de «segunda categoria». El dijo: “No se turbe vuestro
corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas
hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si
me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde
yo estoy, vosotros también estéis.” (Juan 14:1-3).  
 
 
Así que no se asusten, no piensen que por llegar tarde iras para otro lado, Jesús enseño
que todos estaremos con él, hay una mansión celestial esperando por ti y por mí, no hay
dos lugares, como lo enseñan los falsos testigos de Jehová.  
 
 
 
 
• “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez
justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.” (2
Timoteo 4:8). 
 
 
A los que dicen ser testigos de Jehová hay que enseñarles que Dios no hace acepción de
personas, el apóstol Pedro se extrañó de esta situación y por eso lo comprendió en su
paso por la casa de Cornelio, esto es lo que enseña las sagradas escrituras desde la
antigüedad y en el presente: 
 
 
• “Porque el Señor, vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande,
poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho” (Deuteronomio
10:17). 
 
 
• “¿Cuánto menos a aquel que no hace acepción de personas de príncipes. Ni respeta más
al rico que al pobre, Porque todos son obra de sus manos?” (Job 34:19). 
 
 
• “Entonces Pedro, abriendo la boca, DIJO: En Verdad Comprendo Que Dios no hay
acepción de HACE De personajes” (Hechos 10:34). 
 
 
• “porque no hay acepción de personas para con Dios.” (Romanos 2:11). 
 
 
• “Pero de los que tenían reputación de ser algo (lo que hayan sido en otro tiempo nada me
importa; Dios no hace acepción de personas), a mí, pues, los de reputación nada nuevo me
comunicaron.” (Gálatas 2:6). 
 
 

• “Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el
Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.”
(Efesios 6:9). 
 
 
Los testigos de Jehová por lo general han estado convencidos de que sólo los 144,000 irán
al cielo. Esto es contrario a lo que enseña la Biblia. Esto da desesperanza. Te imaginas
que tú estés luchando en este mundo pasando por pruebas y tribulaciones para poder
entrar al reino de los cielos y te encuentres que solo 144.00 son los que tendrán este
privilegio. De tanta gente que está muriendo por la causa de nuestro Dios, esta cantidad de
personas es poca, no te parece?  
 
 
El apóstol juan dijo: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de
Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.” (1 Juan 4:1). Les sigo
animando que sigamos adelante en nuestra fe, nuestra esperanza de que todos estaremos
en el reino de Dios, no importa por donde tengamos que pasar, animemos, la escritura
dice: “confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la
fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino
de Dios.” (Hechos 14:22). Son muchos los textos bíblicos que nos enseñan que vamos es
para el reino de los cielos, vamos para el cielo, nadie se va aquedar en esta tierra,
veamos: 
 
 
• «Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e
Isaac y Jacob en el reino de los cielos» (Mateo 8:11). 
 
 
• «Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia
nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los
muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los
cielos para vosotros» (1 Pedro 1:3-4). 
 
 
• «… las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. Porque
sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de
Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. Y por esto también
gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial» (2 Corintios
4:18-5:2). 
 
 
• «Más nuestra vivienda es en los cielos…» (Filipenses 3:20) 
• «A causa de la esperanza que os está guardada en los cielos» (Colosenses 1:5). 
 
 
• «Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los
cielos» (Lucas 6:23). 
 

 
• «Pero anhelaban una [patria] mejor, esto es, celestial» (Hebreos 11:16). 
 
 
• «Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino
serán como los ángeles que están en los cielos» (Marcos 12:25). 
 
 
• «Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial» (2
Timoteo 4:18). 
 
 
• «Si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos» (Mateo
18:3). 
 
 
• «Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos»(Mateo
5:3). 
 
 
• «Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos
es el reino de los cielos» (Mateo 5:10). 
 
 
• «Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos» (Mateo 5:12). 
 
 
Todos los que hemos sido bautizados iremos al cielo si somos fiel a ese bautismo :
“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no
puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió
Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del
Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.”
(Juan 3:3-7).  
 
 
Que sucedió de sus apóstoles? pues para el cielo y un día volverá del cielo: 
 
 
• «Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo» (Lucas
24:51). 
 
 
• “Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le
ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se
iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales
también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús,

que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.”
(Hechos 1:9-11). 
 
 
• «Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el
cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios»(Hebreos 9:24). 
 
 
• «Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que
vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las
nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor» (1
Tesalonicenses 4:16-17). 
 
 
Si usted querido amigo es testigo de Jehová, probablemente le han enseñado que no debe
desear ir al cielo, sino a un paraíso en la tierra. La Biblia enseña: «No os hagáis tesoros en
la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos
tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni
hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón» (Mateo
6:19-21). No crea que su futuro está en esta tierra, eso es un engaño, lo que Dios quiere es
que hagamos tesoros en el cielo, haya es donde está el y para haya es que los salvos van
a estar. 
 
 
Los impíos o los que hacen tesoros en la tierra no prosperarán eternamente en esta vida,
porque Dios intervendrá, los quitará y entregará su propiedad a los justos. Los justos la
legarán como herencia a sus hijos: 
 
 
• “No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán. Confía en
el Senor, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate
asimismo en el Senor, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.” (Salmos 37) 
 
 
• “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.” (Mateo 5:5) 
 
 
Ahora hagámonos la pregunta: ¿Quiénes son los 144,000? La escritura especifica con
claridad que los 144,000 fueron sellados entre todos los de la tierra y son de cada una de
las 12 tribus de los hijos de Israel: «Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro
mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel» (Apocalipsis 7:4). No hay nada en el
pasaje que necesite interpretar los 144,000 como alguna otra cosa que no sea literalmente
el número de 144,000 judíos, 12,000 tomados de cada tribu de los “hijos de Israel.” 
 
 

Pero los testigos de Jehová creen que el número no debe interpretarse en forma espiritual,
sino literal; no como «un gran número», sino exactamente 144,000. ¿De qué? Si se
interpreta literalmente, los 144,000 eran judíos, pero los testigos de Jehová declaran que
esta parte no debe tomarse en forma literal, sino espiritual, y que significa «Israel espiritual».
Con esto quieren decir que mayormente son testigos de Jehová, con algunos apóstoles y
algunos cristianos de los primeros tiempos. Ninguno de los dos capítulos que mencionan a
los 144,000 dan base alguna para esta doctrina formulada por hombres. Aunque a los
descendientes de Efraín, que cayeron en idolatría, se les menciona en esta lista de las 12
tribus bajo el nombre de José, el padre de Efraín, esto no infiere que algunos de los
144,000 fueron testigos de Jehová que nacieron antes de 1914. Sin embargo, estos son los
argumentos que se han usado para declarar que los 144,000 no eran judíos sino testigos
de Jehová.  
 
 
La escritura dice que estos judíos los cuales no son los testigos de Jehová, son “sellados,”
significa que tienen una protección especial de Dios de todos los juicios divinos y del
anticristo “porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?”
(Apocalipsis 6:17). 
 
 
Los 144,000 judíos son una clase de “primicias”: “Estos son los que no se contaminaron
con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que
va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el
Cordero” (Apocalipsis 14:4) del Israel redimido, lo cual ha sido previamente profetizado: 
 
 
• “Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de
gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo
unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.” (Zacarías 12:10). 
 
 
• “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en
cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que
haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito:
Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad. Y este será mi pacto con
ellos, Cuando yo quite sus pecados.” (Romanos 11:25-27). 
 
 
Para concluir quiero especificar que nuestro Dios no divide a los que van hacer salvos, así,
como él es uno solo habrá un grupo, no dos como pretender enseñar los mal llamados
testigos de Jehová, Dios reunió sus ovejas en un solo grupo de salvados: «También tengo
otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá
un rebaño, y un pastor» (Juan 10:16).  
 
 
Dios quiere congregar a los dispersos en un solo grupo: “y no solamente por la nación, sino
también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.” (Juan 11:52).
No hay Judíos y gentiles que conformen dos grupos, todos pertenecemos al mismo cuerpo:

“leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio
que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es
revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: que los gentiles son coherederos
y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del
evangelio” (Efesios 3:4-6). 
 
 
Así, que esta doctrina de los testigos de Jehová es falsa y son muchos los que están
arrastrando en su engaño.